palabra viva y eficaz

martes, 7 de junio de 2011

LA ETERNA SEGURIDAD DE LOS SANTOS.

Creemos en la eterna seguridad de los santos;
en primer lugar, porque son de Cristo que jamás perderá las
ovejas compradas con su sangre y que le han sido entregadas
por su Padre.
En segundo lugar, porque Él les da vida eterna,
y siendo eterna, no puede tener fin, a menos que el infierno,
el cielo y Dios mismo tengan fin. Si puede extinguirse la vida
espiritual, es evidente que no es vida eterna, sino temporal.
Empero el Señor habla de una vida eterna, lo cual excluye toda
posibilidad de fin.
Nótese, además, que el Señor afirma categóricamente:
«Y no perecerán para siempre». Mientras las palabras
tengan significado, podemos estar seguros de que los creyentes
no perecerán. La incredulidad más obstinada no podrá
tergiversar el sentido de esta declaración.
Para completar esta afirmación, declara que
su pueblo está en su mano y desafía a todos sus enemigos a que
se lo arrebaten. Esto es de todo punto imposible aun para
el mismo infierno. Estemos seguros en las manos del Señor
Omnipotente.
Echemos a un lado todo temor y confianza
de la carne y descansemos tranquilamente en las manos de nuestro
Redentor.

martes, 28 de septiembre de 2010

LA PALABRA DE DIOS ES VIVA Y EFICAZ

Uno de los más grandes regalos que Dios jamás le ha dado a la humanidad es Su Palabra escrita. Su Palabra tiene numerosas bendiciones para nosotros. Por favor considere las siguientes descripciones dadas por el Espíritu Santo para ilustrar varios de los beneficios de este regalo que no tiene precio. Es la semilla (Marcos 4:4 compare con 4:14) a través de la cual uno nace de nuevo (1 Pedro 1:23). Así como la semilla tiene el potencial de la vida vegetal, la Palabra de Dios tiene el potencial para impartir vida eterna. Esta es la razón por la cual la Palabra de Dios también se conoce como la Palabra de Vida (Filipenses 2:16). ¡Su palabra no sólo imparte vida, pero también sustenta la vida! Así como la planta viviente es sustentada por el riego periódico y de la comida derivada de la tierra, la Palabra de Dios se compara  con el agua (Efesios 5:26) y la comida (Mateo 4:4). Más específicamente, es tanto leche como comida sólida (Hebreos 5:12-14). De hecho, así como los bebés esean la leche, nosotros debemos desear la leche pura espiritual, para que podamos crecer en nuestra salvación (1 Pedro 2:2). Esta palabra traducida como desear en el Griego significa: desear con gran seriedad; anhelar; ansiar ó desea intensamente. ¡Debemos de continuar con un apetito por la Palabra de Dios para asegurar crecimiento espiritual, el cual es ordenado (1 Pedro 2:2)! 

La Palabra de Dios también es vida y salud (Proverbios 4:22). Esta palabra traducida salud también puede ser traducida medicina; cura, liberación o remedio. La palabra de Dios tiene un efecto positivo en nuestros espíritus, almas y cuerpos, así como la medicina hace en lo natural al cuerpo enfermo.

Además, La Palabra de Dios es duradera (1 Pedro 1:23), eterna (Mateo 24:35), perfecta (2 Samuel 22:31; Salmo 18:30) y pura (Salmo 12:6). Acerca de su pureza, leemos: